Juliette Testard1 y Brigitte Faugère2

1 Archéologie des Amériques (ArchAm, UMR 8096), CNRS, Paris

Archéologie des Amériques (ArchAm, UMR 8096), université Paris 1 Panthéon-Sorbonne, Paris

PDF
El tema tratado en esta sección temática fue originalmente abordado en el simposio n.° 349 “Mesoamerican Figurines in Context. New Insights on Tridimensional Representations from Archaeology” coordinado por Juliette Testard y Brigitte Faugère, durante el 84th Annual Meeting of the Society for American Archaeology (Albuquerque, New Mexico, USA) en 2019. Entre 2021 y 2022, trece investigadores-as se han unido al proyecto de publicación, lo que permitió ampliar las perspectivas originales contempladas en esta mesa temática. Las figurillas de barro son artefactos muy comunes en las culturas americanas precoloniales: fueron producidas y utilizadas desde al menos 2000 a. C. hasta la Conquista del siglo XVI. Sin embargo, el hecho de que una mayoría de estas atractivas piezas llegaron a colecciones públicas o privadas o bien carecen simplemente de contextos arqueológicos conocidos impide generalmente conocer sus significados y funciones entre las sociedades que las produjeron. Por lo tanto, se aprecian en la mayoría de los casos como artefactos desconectados de sus contextos culturales y de sus espacios de utilización originales. La idea que orientó el simposio y luego la constitución de este dosier temático, fue juntar estudios que contemplen en su génesis y desde un principio su contexto de procedencia. Además, que propongan acercamientos alternativos y, más precisos en cuanto a temporalidad fina de producción, a espacios y circunstancias de utilización de estos artefactos y finalmente a sus significados culturales en un sentido amplio, local y supra-local, sincrónico y diacrónico. La sección temática que proponemos aquí cubre principalmente el área cultural mesoamericana, siendo la contribución de George Lau la única que trata de figurillas halladas en contextos andinos, en particular en el sitio recuay de Pashash, al norte del Perú. Los otros seis artículos conciernen investigaciones sobre corpus de figurillas procedentes de importantes sitios y regiones de Mesoamérica (México y Guatemala), en particular de la zona maya: Jonuta y Comalcalco (Tabasco; Halperin; Gallegos Gómora y Armijo Torres), del Altiplano central: Xaltocan y Teotihuacan (Estado de México; Overholtzer; Villalonga Gordaliza y Moragas), y del Noroeste del área cultural: Cerro de las Ventanas y La Quemada (Zacatecas; Solar Valverde; Forest et al.). A su vez, desde un punto de vista temático, la contribución de George Lau es también la única en analizar principalmente las figurillas zoomorfas ya que, en las otras contribuciones, las figurillas antropomorfas constituyen el centro de las discusiones. En el caso del trabajo de Christina Halperin, los animales (monos y perros) son analizados porque sustentan un proceso cómico de relación de imitación con las figuras humanas, por lo cual no constituyen el foco de la discusión como objeto de estudio. Mientras que en el caso de Marion Forest y colegas, los animales (perro/tlacuache y posible correcaminos) sólo son objeto de breves discusiones en el marco de un análisis fundamentalmente centrado en figuras humanas. A pesar de esta poca representatividad en este dossier, la mayoría de los contextos de excavación enseñan que las representaciones de animales eran comunes entre las producciones de figurillas, como lo muestra George F. Lau en su trabajo, y que, a su vez, podían formar parte de “kits” (conjuntos o escenas) de figurillas. Sin embargo, el mínimo interés que constituyeron para los coleccionistas explica, en parte, su escasa presencia en los museos reforzada por una tendencia de la disciplina a enfocarse en el estudio de las figurillas antropomorfas. Desde de un punto de vista cronológico, los siete artículos tratan principalmente de periodos más o menos contemporáneos siendo los periodos clásicos/epiclásicos (250-900 d. C.) en Mesoamérica y el Horizonte medio en los Andes (200-600 d. C.) los más prolíficos. El trabajo de Lisa Overholtzer es el único en tratar fundamentalmente del periodo posclásico medio y tardío, en el Centro de México (1200-1521 d. C.), mientras los de Christina T. Halperin y de Miriam Judith Gallegos Gomora y Ricardo Armijo Torres abordan algunos casos de figurillas preclásicas (desde 1350 a. C.) y posclásicas mayas (900-1521 d. C.). A partir del estudio de los contextos de hallazgo o de asociaciones, los artículos abordan temáticas muy variadas y se sitúan en distintas perspectivas. Las metodologías se apoyan tanto en un estudio detenido de su manufactura, de la estratigrafía, de la distribución espacial de los artefactos en contextos cotidianos y domésticos, o más disruptivos, funerarios (en particular los procesos de fragmentación y el “índice de figurillas” véase Overholtzer, Halperin; Forest et al.), o bien en depósitos rituales ceremoniales (Forest et al.; Gallegos Gómora y Armijo Torres; Overholtzer; Lau; Solar Valverde), como indagando, para las colecciones museales, informaciones sobre su contexto y sus procedencias (Halperin; Villalonga Gordaliza y Moragas). Proponen revisar o afinar las tipologías y por lo tanto las afiliaciones culturales y temporales, como entender mejor su función, sus distintas utilizaciones, en relación en particular con su manufactura y morfología y con el resto de la cultura material, incluso la que no se conservó en el registro arqueológico como los textiles por ejemplo, o bien el propósito de los intercambios y de las interacciones a nivel regional y suprarregional revelados por su presencia sincrónica a grandes escalas espaciales. Finalmente, resaltan las distintas etapas y los ritmos de la “vida” de estos peculiares artefactos portables: como fueron fabricados, utilizados, desechados y a veces, reciclados. Tomar en cuenta y explotar de forma holística las informaciones procedentes de los contextos de excavación permite sustentar las interpretaciones sobre las funciones y las agencias de las figurillas en la vida ritual y doméstica de las distintas sociedades que las produjeron, y también proponer ideas sobre lo que representan, su performatividad, las relaciones de género o de alteridad en un sentido más amplio, así como, incluso, reconocer manifestaciones íntimas e inmateriales, movilizadas en particular en periodos de crisis, como las de la sensibilidad y del humor en estas sociedades pasadas de América.
Esta obra está disponível nos termos da license Creative Commons Atribuição
Não Comercial – CompartilhaIgua 4.0 Internacional.